Redacción
09 de marzo de 2004.- Las
enfermedades congénitas del corazón
son las malformaciones más comunes en los recién
nacidos. En México, aproximadamente, el uno
por ciento de los niños nace con algún
defecto en su estructura cardiaca, esto representa
más de 27,000 casos nuevos al año, de
los cuales el 90% requerirá de cirugía
en algún momento de su infancia. Algunos de
estos padecimientos son sencillos y relativamente
fáciles de tratar, sin embargo, la mayoría
son complejos, incluyen más de una estructura
en el corazón, y su tratamiento quirúrgico
es extremadamente difícil.
La posibilidad de corregir estas malformaciones es
reciente. A través de la historia, la mayoría
de los individuos que nacían con estos defectos
morían irremediablemente. A mediados del siglo
pasado, grandes pioneros de la cirugía cardiaca
comenzaron a tratarlas, pero durante muchos años
la mortalidad asociada a estas correcciones fue muy
alta, y muchos de los procedimientos eran sólo
paliativos.
Durante los últimos quince años, se
han producido progresos enormes en el diagnóstico
y tratamiento de estas enfermedades. Ahora la gran
mayoría pueden ser tratadas con correcciones
que permiten a los niños llevar una vida normal.
En países social y económicamente desarrollados,
la mortalidad asociada a la cirugía cardiaca
en niños se ha logrado disminuir considerablemente.
Hace treinta años, en los mejores centros hospitalarios
del mundo, un 30% de los niños operados del
corazón morían. Actualmente, en estos
mismos centros, fallecen menos del 5%.
En México, la situación sigue siendo
delicada. Muchos niños que nacen con malformaciones
cardiacas mueren antes de ser siquiera diagnosticados.
Los centros y recursos dedicados a la atención
de estos pacientes no son suficientes y, entre aquellos
que pueden ser atendidos, la mortalidad sigue siendo
excesivamente alta, con más del 50%.
Debido al alto costo de una cirugía cardiovascular,
en nuestro país la mayoría de los pacientes
acuden a hospitales dependientes del Estado. Sin embargo,
la infraestructura material y humana necesaria para
el funcionamiento adecuado de los servicios de cardiología
y cirugía cardiovascular de un hospital, requiere
de un soporte económico que estas instituciones
de gobierno no pueden ofrecer en su totalidad.
En
México uno de los centros de referencia más
importantes para la atención de estas enfermedades
es el Instituto Nacional de Pediatría. Los
servicios de cirugía cardiovascular y cardiología
del Instituto atienden cada año, cerca de 2
mil niños y llevan a cabo aproximadamente 150
cirugías. La infraestructura del hospital aún
dista mucho de ser la adecuada para atender a estos
niños como lo requieren.
Hace dos años, un grupo de personas preocupadas
por mejorar la situación de los niños
enfermos del corazón en nuestro país,
formamos la Fundación Kardias A.C., cuyo objetivo
fundamental es el de crear las condiciones necesarias,
tanto de recursos humanos como materiales, para atender
pacientes de escasos recursos que necesitan ser diagnosticados
y tratados de sus padecimientos cardiacos. Es en el
Instituto Nacional de Pediatría donde nuestra
Fundación ha decidido tener una sede.
La misión de Kardias es procurar recursos económicos
y generar los recursos humanos necesarios para fortalecer
la infraestructura de los servicios de cirugía
cardiovascular y cardiología del INP. Además
de conseguir equipo médico y quirúrgico,
costear la capacitación y actualización
del personal médico y de enfermería
que labora en el hospital, así como los gastos
de las cirugías que no pueden ser cubiertas
por el hospital y las familias de bajos recursos.
También brinda apoyo emocional a los niños
y sus familias, antes , durante y después de
la intervención quirúrgica ayudando
a que se regeneren a su vida escolar, social y laboral.
Por todo esto, el próximo 18 de marzo Movimiento
Azteca se une a la causa de Fundación Kardias,
y por cada 5 millones de pesos que se recauden, se
realizarán 150 cirugías de corazón
a personas que lo requieren urgentemente.
Visita
el sitio: http://www.fundacionazteca.org