Verónica
Lizarraga Madrigal
México, DF 17 de marzo de 2004.- Ayer
por la noche en el marco de la cena anual de Fundación
Azteca, Yahir donó su concierto y un millón
de pesos a favor de Fundación Kardias y de
los niños enfermos del corazón que necesitan
una operación urgente para salvar su vida.
Esta institución, sin gasto alguno de administración,
se dedica a canalizar recursos para realizar cirugías
de corazón a personas que por su gravedad y
pobreza no tienen posibilidad de atenderse.
El evento se realizó en el Hotel Sheraton del
Centro Histórico de la Ciudad de México
donde se congregaron 740 personas de diversas empresas
con el único fin de apoyar una causa social,
promovida por Grupo Salinas a través de Fundación
Azteca, quienes están haciendo del valor de
la generosidad una realidad.
"El poder compartir desinteresadamente un poco
de lo que nosotros tenemos, con aquellos que no tienen
nada, nos deja una gran satisfacción dentro
de nuestros corazones" expresó emocionado
Ricardo Salinas Pliego, Presidente de Grupo Salinas,
al agradecer el apoyo de toda la gente que asistió
a este importante evento.
Y
agregó "Hoy todos tenemos la oportunidad
de salvar la vida de un niño y nos hemos marcado
la meta de pagar la operación de corazón
de cincuenta niños, adicionalmente a los esfuerzos
normales que realizaremos en la jornada de Movimiento
Azteca".
Los
conductores del evento fueron Pablo Latapí
y Luz Blanchet, quienes para amenizar la cena presentaron
a dos virtuosos de la guitarra, Rodrigo y Gabriela,
músicos mexicanos que desde hace 7 años
han picado piedra fuera del país, y que hoy
recogen sus frutos con un disco que ya está
a la venta en toda Europa. Su género musical
lo definen como una mezcla de jazz, heavy metal, flamenco
y funk.
Por
su parte, los artistas de la primera y segunda generación
de La Academia cantaron por primera vez el Himno de
Movimiento Azteca, un himno dedicado al amor. Yahir,
Myriam, Erika, Manuel, Estrella, Víctor, Raúl
y Toñita nos pusieron la piel de gallina con
su gran interpretación.
Al
terminar, Latapí y Blanchet presentaron el
Informe de Labores 2003 de Fundación Azteca,
en el que destacó el avance en la educación
secundaria y de bachillerato con la creación
de Plantel Azteca desde 1997, impartiendo además
clases de computación y alfabetización
para adultos mayores.
Otro
logro digno de celebrar fue la gran labor que se realiza
cada año a través del Juguetón,
gracias a la cual, niños de escasos recursos
de toda la República Mexicana reciben un regalo
de Reyes.
También
se mencionó la campaña Vive Sin Drogas
que tiene como objetivo la prevención del consumo
de drogas, además de otorgar apoyo e información
por medio de su centro telefónico y de la gira
vive sin drogas.
La
realización del concurso de dibujo Que Viva
la Selva Lacandona, concientizó a los niños
sobre la importancia de cuidar y conservar la selva.
Los 32 ganadores viajaron a la selva con expertos
en la materia, para conocer de cerca su magnificencia
y poder convivir con las comunidades indígenas
que ahí habitan.
Se
hizo un recuento de los 13 Movimientos Azteca en los
que se ha apoyado a 270 mil personas, entre ellas,
niños con síndrome de down, niñas
de la calle, y niños que necesitaban un trasplante
de córnea.
En
la cena de gala estuvieron presentes dos de los niños
que se beneficiarán con esta causa. Brian de
10 años y Liliana de 15 dieron su testimonio
de cómo no pueden jugar como los demás
niños, no pueden correr, brincar o agitarse,
ya que esto es peligroso para su corazón, y
es necesario que se les realice una cirugía
para llevar una vida normal y llegar a ser adultos
plenos y activos.
Con el fin de transparentar los recursos y darle un
sentido más humano a la obra social que realiza
Fundación Azteca, en cada una de las mesas
se colocaron los datos y fotografías de las
personas que se verán beneficiadas con cada
cirugía de corazón.
Y
como sorpresa de la noche, se le otorgó el
premio a la generosidad a Arturo Elías Ayub,
Representante de la Fundación Telmex, por ser
la empresa de quien se ha recibido mayor aportación
económica en todos los Movimientos Azteca.
El galardón consistió en un árbol
bonsái que significa la vida misma que necesita
cultivarse.
"Ha
sido un verdadero placer ser socios de Fundación
Azteca en esta causa de dar amor. Al final del día
los que recibimos una gran satisfacción somos
todos nosotros" dijo Elías Ayub.