México, DF, 02 junio de 2004.-
Ahora
que estamos a punto de celebrar el Día del Padre,
TV Azteca te propone reflexionar en torno a la necesidad
de afianzar el concepto de la paternidad responsable.
Si
fuéramos capaces de lograrlo, menos mujeres serían
víctimas de la violencia intrafamiliar que ahora nos
acongoja, y menos niños y adolescentes tendríamos
en las calles pidiendo limosnas o dedicándose a toda
suerte de actividades delictivas.
El
padre siempre ha tenido una categoría biológica y
social desde el nacimiento mismo de la humanidad.
Sin un padre no puede haber una madre. Pero puede
ocurrir y ocurre que una mujer sea, al mismo tiempo,
madre y padre.
Existen
diferentes categorías de padres, la más excelsa es
aquella en que el padre se convierte en paradigma
de sus hijos; en padre abnegado, en padre responsable
y en padre consciente de que debe orientar a su familia
por los senderos de rectitud.
Todo
padre responsable tiene que estar consciente de que
le corresponde la obligación familiar y social de
formar ciudadanos emprendedores y ejemplares. Ese
es, ciertamente, el verdadero padre.
En
estos días se impone la necesidad de estimular el
surgimiento o renacimiento del concepto de padre en
sentido más estricto. Ese es uno de los retos más
importantes que nuestra sociedad de hoy tiene ante
sí.
En
la hipótesis de que aquí resurja a nivel colectivo
el concepto de paternidad responsable en el sentido
más correcto, nos estaríamos colocando en la ruta
ideal para reconstruir una sociedad más estable, más
emprendedora y más consciente de la realidad presente.
La
existencia de una paternidad responsable en el seno
de la sociedad mexicana de hoy, supondría obligatoriamente
la necesidad de construir un conglomerado verdaderamente
comprometido con los mejores valores espirituales
de la humanidad.
En
el próximo Día del Padre, deberíamos pensar en la
necesidad de crear una conciencia ciudadana que en
el futuro haga posible la existencia de cabezas de
familia respetuosos de sus esposas o compañeras; y
conscientes de la obligación de tener hijos ejemplares,
fruto de la abnegación, el sacrificio y el amor paterno.
¿Cómo
lograrías una paternidad responsable?