Rossana Nájera se despojó de su faceta de estrella y sacó la de amante del arte, pero sobre todo de experta en compras lanzándose a disfrutar de la cultura y la increíble obra de artistas independientes.
La novia de Cuauhtémoc Blanco admite que no es una gran conocedora de estilos o técnicas, pero identifica el talento cuando lo ve. Y como los buenos coleccionistas no sólo identifica el genio, también sabe regatear.
Aprendió con unos expertos: los chinos, a quienes conoció en la cobertura de las Olimpiadas de Beijing 2008. Mira cómo terminó este recorrido en medio del escándalo por la supuesta infidelidad de su amado.

