La frondosa vedette sacó su lado soñador y se fue a volar en un globo aerostático.
¿Hasta dónde pueden volar los sueños de una mujer enamorada? Sabrina y su esposo Érick Farjeat se despojaron de su mundo oscuro para dejarse llevar por el viento hacia el amanecer en un globo aerostático en la Hacienda de Apulco, Hidalgo.
Desde muy temprano partimos de la ciudad de México hacia este viaje mágico en el que, sin embargo, la vedette no dejó de preocuparse por la integridad de sus famosas bubis.
No te la pierdas.

