William muere, todos asisten al sepelio. Holly a lo lejos observa a la familia.
Kitty decide aceptar el empleo al frente de un programa político, así que se muda a
casa de su madre.
Kevin como abogado de la familia da lectura al testamento que deja su padre. De esta
forma entera a la familia que todas las propiedades serán para Nora, que Sarah se
queda como Presidenta del negocio familiar, Tommy como Vicepresidente y Saúl
permanece en su cargo de asesor financiero.
En cuanto a Kitty y Justin, ella se hará cargo de administrar sus bienes, y aún cuando
pareciera todo justo, los hermanos riñen al no estar de acuerdo, pues Tommy piensa
que el cargo de la presidencia debiera ser para él, y Justin se embriaga de saber que su
padre no lo consideraba responsable de si mismo.
Sarah discute con Joe su esposo por su falta de atención a Paige y Cooper, sus hijos.
Sarah se disculpa con el pretexto de todos los problemas que dejó su padre en la fábrica
e intenta no descuidar tanto de su familia.
Saúl habla con Tommy y Sarah al respecto de considerar un periodo de seis meses para
rescatar en la medida de lo posible algunas de las acciones del negocio.
Por otra parte, Nora echa la culpa de las adicciones de Justin a Kitty, por lo que utiliza
su posición en los medios para sacar a Justin de la cárcel, quien fuera detenido por
vagar en la calle en estado de ebriedad.
La reconciliación mantiene unidos a los Walker luego de recientes días de tensión y
tristeza por la pérdida de William.