Cap. 53.- Querida, tengo una confesión
Edie ayuda a Mike a recuperar la memoria y logra que el plomero empiece a quererla. Las negociaciones del divorcio de los Solís se vuelven tan duras que Carlos decide darle todo a Gabrielle, ella entiende la actitud de su esposo cuando descubre que Carlos será contratado por dos millones de dólares y si se divorcia no le tocará nada. Gabrielle seduce a su marido y después de hacer el amor le pide que no se divorcien. Carlos le confiesa a su esposa que el contrato que encontró es falso y todo lo hizo para acostarse con ella y lastimarla.
Lynette se enoja con Tom por no haberle consultado sobre el local que alquiló para su negocio. Nora al saber que Tom está distanciado de su esposa trata de seducirlo. Lynette al enterarse de lo que trato de hacer Nora le hace una visita amistosa.
Bree y su esposo cenan con los Bigsby al descubrir que en el club no la quieren por haberse casado con Orson, un hombre acusado de haber matado a su esposa. Durante la cena, Bree se entera que Alma, la ex esposa de Orson, levantó una denuncia contra su esposo por haberla golpeado. A solas, el señor Bigsby le confiesa a Orson que tuvo una aventura con una mujer llamada Monique y ahora la mujer se encuentra desaparecida. Orson reconoce a la amante de su amigo, pero no se lo dice.
Susan sorprende a Edie y Mike haciendo el amor en el hospital. Abatida regresa a su casa para tomar con Lynette y Gabrielle. Susan visita a Ian en estado de ebriedad y le dice que quiere volver con él.
a policía interroga a Mike sobre la mujer que encontraron en el campo de golf y se les hace sospechoso que el plomero sufra de amnesia. Orson hace una llamada anónima a la comisaría y declara que la mujer que encontraron se llama Monique Pollier y antes de desaparecer mantenía un romance con Harvey Bigsby.