La carrera de Shark en la fiscalia apenas comienza, él y su equipo son asignados para el caso de un policía de
narcóticos asesinado en un operativo. Sebastián descubre que Issac, compañero del oficial muerto, plantó
evidencia incriminatoria en casa del narcotraficante Scott Ransom, con la finalidad de que éste no se librara de
la justicia.
Más tarde, Sebastián descubre que Dasher, un antiguo rival, es el abogado de Ransom; y por si
fuera poco se entera que no cuenta con la simpatía del departamento de policías, quien lo considera un
defensor de criminales.
Por otro lado, Sebastián enseña a conducir a su hija pero tiene problemas para comunicarse con ella, pues
debe aprender a respetar sus decisiones aunque no esté de acuerdo.
Dasher descubre la debilidad del caso de Sebastián y planea usarla en su contra, sin embargo; antes de ser
evidenciado, Shark decide exponer ante el jurado al oficial Issac, quien confiesa que plantó la evidencia para
evitar que el traficante continúe impune.
Sebastián recupera la credibilidad ante sus compañeros, mientras
Dasher queda sin argumentos. Ahora la dedición está en el jurado ¿Cual será su veredicto?