Puebla,
25 años. Su madre trabajaba para la iglesia y al morir entregó
a su hija a las monjas y fue criada y educada en un convento. Timidísima,
recatadísima, los vestidos que usa no dejan ni siquiera adivinar sus
atributos físicos. No es monja pero ya está pensando seriamente
en empezar el noviciado. Admiradora ferviente de Sor Juana Inés de
la Cruz y, como Sor Juana, es muy buena contable. Ese es su trabajo en el
convento: es la ecónomo que lleva la contabilidad. Jamás se
le ha pasado por la cabeza la posibilidad de no morir virgen y en olor de
santidad. Su alegría es tímida, su belleza es tímida,
pero tiene su temperamento y no se deja avasallar porque sí. Tiene
espíritu de hormiguita y siempre está ocupada en algo. Signo
Virgo.