México
DF 16 de marzo 2004/ tvazteca.com
Sin
duda, Guillermo Iván nos ha sorprendido con
sus actuaciones en Soñarás en donde
interpreta a Adriano, un chico que padece autismo,
un trastorno bastante complejo que aunque no es
muy común requiere de tratamiento especial.
Conoce
más acerca del autismo...
¿Qué
es el autismo?
El autismo no es una enfermedad, sino más bien un
desorden del desarrollo de las funciones del cerebro.
Las personas con autismo clásico muestran tres tipos
de síntomas: interacción social limitada, problemas
con la comunicación verbal y no verbal y con la
imaginación, y actividades e intereses limitados
o poco usuales. Los síntomas de autismo usualmente
aparecen durante los primeros tres años de la niñez
y continúan a través de toda la vida. Aunque no
hay cura, el cuidado apropiado puede promover un
desarrollo relativamente normal y reducir los comportamientos
no deseables.
Las personas con autismo tienen un largo de vida
normal. Se estima que el autismo afecta de dos a
diez personas por cada 10,000 habitantes, dependiendo
del criterio de diagnóstico usado. La mayoría de
los estimados que incluyen a personas con desórdenes
similares son de dos a tres veces más altos. El
autismo ataca a los varones cuatro veces más a menudo
que a las hembras, y ha sido encontrado a través
de todo el mundo en personas de todas las razas
y nivéles sociales.
El autismo varía grandemente en severidad. Los casos
más severos son caracterizados por comportamiento
extremadamente repetitivo, no usual, auto dañino
y agresivo. Este comportamiento puede persistir
por mucho tiempo y puede ser muy difícil de cambiar,
siendo un reto enorme para aquellos que deben convivir,
tratar y educar a estos individuos. Las formas más
leves de autismo se asemejan a un desorden de personalidad
percibido como asociado a una dificultad en el aprendizaje.
¿Cuáles
son algunas señales comunes del autismo?
El rasgo más notable del autismo es una interacción
social limitada. Los niños con autismo suelen no
responder a sus nombres y a menudo evitan mirar
a otras personas. Estos niños a menudo tienen dificultad
interpretando el tono de la voz y las expresiones
faciales y no responden a las emociones de otras
personas u observan las caras de otras personas
en busca de señales para el comportamiento apropiado.
Ellos parecen estar ajenos de los sentimientos de
otros hacia ellos y del impacto negativo que su
comportamiento tiene en otras personas. Muchos niños
con autismo se absorben en movimientos repetitivos
tales como mecerse y enrollarse el pelo, o en comportamiento
auto dañino tal como golpearse la cabeza o morderse.
Ellos también suelen comenzar a hablar más tarde
que otros niños y se refieren a ellos mismos por
el nombre en vez de "yo" o "a mi."
Algunos hablan con una voz cantada sobre un número
limitado de tópicos favoritos con poca consideración
del interés de la otra persona a quién le están
hablando. Las personas con autismo a menudo responden
anormalmente a sonidos, el tacto u otros estímulos
sensoriales. Muchos muestran una sensitividad reducida
al dolor. Ellos también pueden ser extraordinariamente
sensitivos a otras sensaciones. Estas sensitividades
no usuales pueden contribuir a síntomas de comportamiento
como el resistirse a ser abrazado.
¿Cómo
se diagnostica el autismo?
El autismo se clasifica como uno de los desórdenes
extendidos del desarrollo. Algunos médicos también
usan términos tal como "perturbado emocionalmente"
para describir a personas con autismo. Porque éste
varía grandemente en su severidad y síntomas, el
autismo puede ser no reconocido especialmente en
individuos levemente afectados o en aquellos con
impedimentos múltiples. Los investigadores y terapeutas
han desarrollado varios conjuntos de criterios para
el diagnóstico del autismo.
Algunos criterios usados frequentemente incluyen:
· Juego imaginativo y social ausente o limitado
· Habilidad limitada para hacer amistad con sus
iguales
· Habilidad limitada para iniciar o mantener una
conversación con otros
· Uso del lenguaje estereotipado, repetitivo o no
habitual
· Patrones de intereses restringidos que son anormales
en intensidad y foco
· Aparente inflexibilidad y apego a rutinas específicas
o ritos
· Preocupación por las partes de objetos Los niños
con algunos de los síntomas de autismo, pero no
con suficientes como para ser diagnosticados con
la forma clásica del desorden, son frequentemente
diagnosticados con el desorden extendido del desarrollo
- no específico (PDD - NOS del inglés "pervasive
developmental disorder - not otherwise specified").
El término síndrome de Asperger es algunas veces
usado para describir a personas con comportamiento
autista pero con buen desarrollo de las destrezas
del lenguaje. Los niños que parecen normales en
sus primeros años y que luego pierden destrezas
y comienzan a mostrar un comportamiento autista
suelen ser diagnosticados con el desorden desintegrativo
de la niñez (CDD del inglés "childhood disintegrative
disorder").
Las niñas con el síndrome de Rett, un desorden genético
ligado al sexo caracterizado por un desarrollo del
cerebro inadecuado, convulsiones y otros problemas
neurológicos, también pueden mostrar un comportamiento
autista. PDD - NOS, el síndrome de Asperger, CDD
y el síndrome de Rett son a veces llamados el espectro
de desórdenes del autismo. Ya que los problemas
de audición pueden ser confundidos con autismo,
los niños con desarrollo tardío del habla deben
ser examinados de la audición.
Algunas veces los niños tienen dificultades de audición
además de autismo. Cerca de la mitad de las personas
con autismo tienen una puntuación más baja de 50
en exámenes de IQ, 20 porciento tienen una puntuación
entre 50 y 70, y 30 porciento tienen una puntuación
más alta de 70. Sin embargo, estimar el IQ en niños
pequeños con autismo es a menudo difícil porque
los problemas del lenguaje y comportamiento interfieren
con el examen. Un porcentaje pequeño de las personas
con autismo son savants.
Estas personas tienen destrezas limitadas pero extraordinarias
en áreas como la música, las matemáticas, el dibujo
o la visualización.
¿Qué
causa el autismo?
El autismo no tiene una sola causa. Los investigadores
creen que algunos genes, así como factores ambientales
tales como víruses o químicos, contribuyen al desorden.
Los estudios de personas con autismo han encontrado
anormalidades en algunas regiones del cerebro, incluyendo
el cerebelo, la amigdala, el hipocampo, el septo
y los cuerpos mamiliares. Las neuronas en estas
regiones parecen ser más pequeñas de lo normal y
tienen fibras nerviosas subdesarrolladas, las cuales
pueden interferir con las señales nerviosas.
Estas anormalidades sugieren que el autismo resulta
de una ruptura en el desarrollo del cerebro durante
el desarrollo fetal. Otros estudios sugieren que
las personas con autismo tienen anormalidades en
la serotonina y otras moléculas mensajeras en el
cerebro. A pesar de que estos hallasgos son intrigrantes,
éstos son preliminares y requieren más estudios.
La creencia inicial de que los hábitos de los padres
eran los responsables del autismo han sido ahora
refutados. En una minoría de los casos, desórdenes
tales como el síndrome del X frágil, esclerosis
tuberosa, fenilcetonuria no tratada y rubela congénita
causan comportamiento autista.
Otros desórdenes, incluyendo el síndrome de Tourette,
impedimentos en el aprendizaje y el desorden del
déficit de la atención, a menudo ocurren con el
autismo pero no lo causan. Debido a razones aún
desconocidas, alrededor del 20 al 30 porciento de
las personas con autismo también desarrollan epilepsia
cuando llegan a la etapa adulta. Aunque personas
con esquizofrenia pueden mostrar comportamiento
similar al autismo, sus síntomas usualmente no aparecen
hasta tarde en la adolescencia o temprano en la
etapa adulta.
La mayoría de las personas con esquizofrenia también
tienen alucinaciones y delusiones, las cuales no
se encuentran en el autismo.
¿Qué
papel juega la genética?
Estudios recientes fuertemente sugieren que algunas
personas tienen una predisposición genética al autismo.
Los científicos estiman que, en las familias con
un niño autista, el riesgo de tener un segundo niño
con el desorden es de aproximadamente cinco porciento,
o uno en 20, lo cual es mayor que el riesgo para
la población general (vea "Qué es autismo").
Los investigadores están buscando pistas de cuáles
son los genes que contribuyen a este aumento en
la susceptibilidad. En algunos casos, los padres
y otros familiares de una persona autista muestran
un comportamiento social, de comunicación, o repetitivo
que les permite funcionar normalmente pero que parece
estar relacionado al autismo. La evidencia también
sugiere que algunos desórdenes afectivos o emocionales,
tales como la depresión mánica, ocurren más frequente
que el promedio en familias con personas con autismo.
¿Cambian
los síntomas del autismo con el tiempo?
Los síntomas en muchos niños con autismo mejoran
con intervención o según el niño madura. Algunas
personas con autismo eventualmente viven una vida
normal o casi normal. Sin embargo, los reportes
de padres de niños con autismo indican que las destrezas
de lenguaje de algunos niños retroceden temprano
en la vida, usualmente antes de los tres años de
edad. Este retroceso a menudo parece ligado a la
epilepsia o a actividad cerebral parecida a convulsiones.
La adolescencia también empeora los problemas de
comportamiento en algunos niños con autismo, los
cuales se deprimen o paulatinamente se vuelven incontrolables.
Los padres deben estar preparados para ajustar el
tratamiento a las necesidades cambiantes de sus
niños.
¿Cómo
puede ser tratado el autismo?
Al presente no hay cura para el autismo. Las terapias
o intervenciones son diseñadas para remediar síntomas
específicos en cada individuo. Las terapias mejor
estudiadas incluyen intervenciones médicas y de
educación/conducta. Aunque estas intervenciones
no curan el autismo, ellas a menudo logran una mejora
substancial. Intervenciones de educación/conducta:
Estas estrategias enfatizan entrenamiento muy estructurado
y a menudo intensamente orientado en destrezas el
cual es ajustado para cada niño individualmente.
Los terapeutas trabajan con niños para ayudarlos
a desarrollar destrezas sociales y de lenguaje.
Porque los niños aprenden más efectivamente y rápido
cuando son muy pequeños, este tipo de terapia debe
comenzar lo más temprano posible.
La evidencia reciente sugiere que una intervención
temprana tiene una buena posibilidad de influenciar
favorablemente el desarrollo del cerebro. Medicación:
Los médicos pueden recetar una variedad de medicamentos
para reducir la conducta autodañina u otros síntomas
problemáticos del autismo, así como condiciones
asociadas tales como la epilepsia y los desórdenes
de atención.
La mayoría de estos medicamentos afectan los niveles
de serotonina u otros químicos mensajeros en el
cerebro. Existen muchas otras intervenciones disponibles,
pero pocas, si alguna, son apoyadas por estudios
científicos. Estas terapias permanecen en controversia
y puede que reduzcan o no un síntoma específico
de una persona. Los padres deber usar cautela antes
de subscribirse a un tratamiento en particular.
La consejería a las familias de las personas con
autismo puede ayudarles a lidiar con el desorden.
¿Qué
aspectos del autismo se están estudiando?
El NINDS es el apoyo primario del gobierno federal
para las investigaciones biomédicas de desórdenes
del cerebro y el sistema nervioso, incluyendo el
autismo. El NINDS realiza investigación en sus laboratorios
en los Institutos Nacionales de Salud, en Bethesda,
Maryland, y además apoya la investigación en otras
instituciones mediante la otorgación de fondos.
La investigación apoyada por el NINDS incluye estudios
dirigidos a identificar las anormalidades subyacentes
en el cerebro del autista a través de nuevos métodos
de imágenes cerebrales y otras técnicas innovadoras.
Algunos científicos esperan poder identificar los
genes que aumentan el riesgo de autismo. Otros están
estudiando aspectos específicos del comportamiento,
el procesamiento de información y otras características
para entender precisamente cómo los niños con autismo
difieren de otras personas y cómo estas características
cambian con el tiempo. Los resultados pueden llevar
a mejores estrategias para la detección e intervención
temprana.
Estudios relacionados están examinando cómo el cerebelo
desarrolla y procesa información, cómo funcionan
las diferentes regiones del cerebro en relación
la una con la otra y cómo alteraciones en esta relación
durante el desarrollo pueden resultar en las señales
y síntomas del autismo.
Los investigadores esperan que esta investigación
provea nuevas pistas de cómo se desarrolla el autismo
y cómo anormalidades en el cerebro afectan el comportamiento.
¿Dónde
puedo encontrar más información?
Para obtener información adicional sobre los programas
investigación del NINDS, contacte a la Unidad de
Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto
(BRAIN por su sigla en inglés)
www.ninds.nih.gov