Rosie está cansada de ser el bebé de Masha; no puede con la humillación que sufre delante de sus amigos. Así que idea un plan para poder deshacerse de Masha: va con los lobos para proponerles un cambio. Al intercambiar lugares, Rosie se queda en la ambulancia y los lobos se quedan con Masha, pero tal vez la naturaleza no sea el lugar adecuado para una cerdita consentida.