Toñita no conoce de pandemias y sale todos los días para trabajar y llevar el sustento a su casa y obviamente sobrevivir. ¡Aquí su historia!

Toñita no ha dejado de trabajar ni un sólo día. Le habla todos los días a su esposo fallecido. Tiene ya muy poca energía, pero las ganas no se le acaban. Extraña mucho a los niños que le compran dulces. Con sus pocos recursos los sacó adelante. Vive con el dolor de no ver a su hermano. Lo poco que tiene se lo quiere compartir a su hermano. Sueña que va a buscarlo. El rostro de los que no pueden quedarse en casa.
Al Extremo
TV AZTECA | PROGRAMAS