El fútbol profesional suele regalar historias de transformación fascinantes una vez que los protagonistas deciden colgar los botines. Uno de los casos más llamativos de la última época en el deporte azteca es el de Giovani dos Santos. Considerado durante años como una de las zurdas más talentosas y prodigiosas que haya dado nuestro país, el atacante formado en la cantera del FC Barcelona dio un giro radical a su vida profesional tras alejarse definitivamente de las canchas.
Hoy, lejos de los reflectores de los estadios y las concentraciones de la liga, la figura de la Selección Mexicana destaca en el competitivo mundo de los negocios corporativos e industriales de alto nivel.
Jugó con los mejores de Europa
El inicio de la carrera de Giovani dos Santos fue sacado de un cuento de hadas. Formado en la afamada academia de La Masia, el hábil mediapunta mexicano debutó de forma oficial con el primer equipo del FC Barcelona compartiendo vestuario con figuras legendarias como Ronaldinho, Thierry Henry y Lionel Messi. Su zurda mágica y su desparpajo encarador maravillaron al fútbol europeo a muy temprana edad.
Con los colores de la Selección Mexicana, “Gio” construyó un legado imborrable lleno de momentos de pura magia. Campeón del Mundo Sub-17 en Perú 2005, ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y autor de goles memorables en Copas del Mundo y Copas de Oro, Dos Santos se consolidó como uno de los futbolistas más determinantes y queridos por la afición azteca en este siglo.
De triunfar en la Selección Mexicana, a los negocios
Tras poner punto final a su recorrido por las canchas tras su paso por el Club América, Giovani dos Santos decidió reconfigurar su perfil profesional. Con una visión empresarial muy clara, el canterano culé diversificó sus activos financieros ingresando con fuerza al sector petroquímico, formando parte del grupo de inversionistas de la firma Probeca en la compra y venta de químicos vinculados a Petróleos Mexicanos (PEMEX).
Además, el ex seleccionado nacional ha incursionado con éxito en el mercado automotriz de lujo, participando en el negocio de compraventa de vehículos de alta gama en los Estados Unidos. Esta faceta empresarial demuestra que la disciplina y la visión del crack mexicano siguen vigentes, ahora liderando proyectos de gran envergadura en el mundo corporativo internacional.