La Constitución Mexicana es tan sagrada que ya ha sufrido 750 modificaciones a lo largo de su historia, convirtiéndola en una de las más editadas del mundo.
Lo peor de todo es que se ha convertido en un mamotreto de puro rollo y palabrería. ¿Por qué? Porque hay una ley para cada cosa y una trámite para cada paso que queramos dar.