La comunidad científica internacional y nacional ha puesto la mirada en el Océano Pacífico. Tras un periodo de condiciones neutrales, los modelos meteorológicos sugieren que el fenómeno de El Niño podría intensificarse hacia finales de 2026, alcanzando niveles que algunos califican como un "Súper El Niño" o incluso un "Niño Godzilla". Este evento, caracterizado por un calentamiento inusual de las aguas, tiene el potencial de alterar drásticamente los patrones de lluvia y temperatura en todo el planeta.
Por qué científicos de la UNAM lo monitorean
Durante el XL Foro Perspectivas Climáticas realizado en el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, especialistas destacaron que el monitoreo constante es vital para la seguridad nacional. Michel Grutter de la Mora, director del ICAyCC, señaló que estos pronósticos son herramientas esenciales para la toma de decisiones estratégicas, la gestión del agua y la planeación de los sectores productivos.
El seguimiento que realiza la máxima casa de estudios busca reducir la incertidumbre que suele rodear a estos fenómenos entre marzo y mayo (la llamada "barrera de predictibilidad"). Para los científicos, observar si El Niño de 2026 se comportará de manera similar al intenso evento de 2015 es clave para preparar la infraestructura hídrica del país ante posibles escenarios críticos en el mediano plazo.
¿Se nos viene un super-El Niño con eventos ambientales extremos?
— Inst de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climátic (@ICAyCC_UNAM) April 30, 2026
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Cómo podría afectar el clima en México
A pesar de las alertas globales por un "Súper El Niño", el panorama para México en el corto plazo parece ser más equilibrado de lo esperado. Dante Sinohé Hernández Padrón, investigador de la Conagua, dio a conocer una noticia alentadora: gracias a una recuperación hídrica del 94% tras la sequía de 43 meses que concluyó en 2025, se estima que México cerrará el año 2026 sin una sequía generalizada.
No obstante, los expertos de la UNAM y el Servicio Meteorológico Nacional advierten que no hay que bajar la guardia. Si bien el umbral de condiciones para finales de este año se mantiene en niveles "normales", el verdadero desafío podría presentarse en 2027. Si las temperaturas globales continúan la tendencia récord de años anteriores, México podría enfrentar una transición hacia una sequía severa en el siguiente ciclo.
Huracanes, calor y sequías: los posibles impactos
La presencia de un El Niño fuerte, o "Godzilla", reconfigura el mapa de riesgos meteorológicos para el territorio mexicano y la región latinoamericana:
- Actividad Ciclónica: Históricamente, este fenómeno crea condiciones más favorables para la formación de huracanes intensos en el Pacífico, mientras que tiende a inhibir o debilitar las tormentas en el Atlántico.
- Contraste de Lluvias: Mientras que el noroeste de México y el suroeste de EE. UU. suelen experimentar inviernos más lluviosos, otras regiones de Centroamérica y el Caribe se enfrentan a riesgos elevados de sequía prolongada.
- Temperaturas Extremas: Al sumarse al calentamiento global actual, un Súper El Niño podría empujar las temperaturas a nuevos niveles récord, intensificando las olas de calor durante la primavera y el verano de 2027.
"El pronóstico es un desafío, especialmente en el ámbito de las lluvias", reconoció Fabián Vázquez Romaña, coordinador del SMN. Por ello, la preparación ante lo que podría suceder a finales de este año es fundamental para mitigar los efectos de este gigante climático que parece estar despertando.
