Las vacaciones de Semana Santa no siempre tienen que ser sinónimo de maletas, filas en el aeropuerto o destinos abarrotados. Gracias al avance de la tecnología, hoy es posible romper las barreras físicas y recorrer los rincones más emblemáticos del planeta sin salir de casa; esto es el turismo virtual.
Si este año tus planes se quedan en el hogar, prepárate para descubrir cómo un visor, una pantalla o una simple aplicación pueden convertirse en tu pasaporte personal hacia una aventura global inolvidable.
Turismo virtual, ¿cómo conocer el mundo desde casa?
El turismo virtual se define como el acercamiento que los posibles viajeros pueden tener a un destino turístico sin estar físicamente en él.
De acuerdo con la Dra. Ilia Alvarado Sizzo, investigadora del Instituto de Geografía de la UNAM, esto es posible gracias al uso de tecnologías como visores de realidad virtual, vistas de 360°, videos en 3D y aplicaciones de Realidad Aumentada (RA).
#Tecnología | ¿No tienes la oportunidad de viajar a otro sitio estas #vacaciones?
— Ciencia UNAM (@Ciencia_UNAM) April 2, 2026
En la actualidad puede conocer otros lugares gracias al #turismo virtual.
En nuestra infografía te contamos más sobre cómo es posible: https://t.co/TF42bI3lE4 pic.twitter.com/7BIHr8Gw8N
¿Qué necesitas para viajar de manera virtual?
Para llevar a cabo esta experiencia, se han identificado diversos recursos clave que componen el "kit del turista virtual":
- Visores de realidad virtual: Permiten observar sitios con una sensación de presencia real.
- Realidad Aumentada (RA): Aplicaciones que combinan el entorno físico con elementos virtuales en tiempo real.
- Pantallas y Videos 3D: Uso de dispositivos convencionales para visualizar paisajes de otras ciudades.
- Cabinas de teletransportación: Espacios que, además de lo visual, incorporan sonidos, sensaciones térmicas y olores para recrear el ambiente de un lugar.
Ventajas del turismo virtual
El turismo virtual ofrece beneficios específicos frente al turismo convencional:
- Accesibilidad: Permite conocer sitios a personas que, por problemas físicos, no pueden viajar.
- Economía: Es una opción barata que evita gastos en boletos, hospedaje y viáticos.
- Acceso a sitios exclusivos: Facilita la visita a lugares cerrados al público por riesgo de deterioro ambiental, como las cuevas neolíticas en España y Francia.
- Autonomía: El uso de internet permite a los viajeros organizar sus viajes según sus propios tiempos y presupuestos, sin depender de intermediarios.
Por otra parte, en México, instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ofrecen recorridos virtuales por museos y zonas arqueológicas.
