Sebastián no es como su padre, él quiere ver el bien y no sólo la avaricia. El destino le tendrió una trampa y pudo haber sufrido un accidente, pero Lucía le salvó la vida e hizo que viera un lado diferente de la vida.
Sebastián no es como su padre, él quiere ver el bien y no sólo la avaricia. El destino le tendrió una trampa y pudo haber sufrido un accidente, pero Lucía le salvó la vida e hizo que viera un lado diferente de la vida.