Después de semanas de ajustes y revisiones, la NASA volvió a mover el calendario de su misión Artemis II. Esta vez, no con promesas lejanas, sino con una ruta más clara hacia la plataforma de lanzamiento.
La agencia informó este 12 de marzo que completó la revisión de preparación de vuelo y dio luz verde para seguir adelante con los próximos pasos de la misión.
Este avance conecta a Artemis II a una ventana concreta de despegue. Si el trabajo pendiente cierra como espera la NASA, el lanzamiento podría ocurrir en menos de un mes.
Artemis II se acerca a su momento más delicado
Tras varios tropiezos (inconvenientes relacionados con sistemas de helio y fugas de hidrógeno), la misión volvió a entrar en una fase decisiva. La revisión de vuelo realizada este jueves dejó a Artemis II con autorización para avanzar hacia el intento de lanzamiento.
Durante la conferencia ofrecida este jueves, la administradora asociada interina Lori Glaze insistió en que se trata de una misión de prueba y que no está libre de riesgos, aunque aseguró que tanto el hardware como los equipos están listos para continuar. Aunque la NASA está manejando esta etapa con entusiasmo, también muestra cautela.
La fecha de abril vuelve a poner presión sobre Artemis II
Según la disponibilidad oficial publicada por la NASA para abril de 2026, el primer intento posible es el 1 de abril y otra oportunidad aparece hasta el 30 del mismo mes, lo que vuelve más importante cada decisión de estas próximas semanas.
Antes del despegue, la tripulación deberá entrar en cuarentena de prelanzamiento y completar los últimos pasos rumbo al Centro Espacial Kennedy, mientras los equipos de tierra terminan el cierre de trabajo pendiente.
Artemis II ya no está solo en espera. Después de meses de ajustes, la misión volvió a entrar en cuenta regresiva.
Esto es lo que hará la misión Artemis II
Artemis II será la primera misión del programa Artemis con astronautas a bordo. La NASA enviará a cuatro tripulantes en la nave Orion, impulsada por el cohete SLS, en un vuelo de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna.
No será una misión para aterrizar, sino para comprobar que la cápsula, el cohete y los sistemas que sostienen a la tripulación pueden operar con seguridad mucho más lejos de la Tierra de lo que la NASA ha trabajado en las últimas décadas y abrirá la posibilidad para enviar más misiones a puntos más lejanos del espacio.
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