La disposición que permite el congelamiento de cuentas bancarias sin orden judicial ha encendido las alertas entre especialistas y ciudadanos. La medida, respaldada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, otorga facultades a la Unidad de Inteligencia Financiera para bloquear recursos de manera preventiva, lo que, si bien busca combatir delitos financieros, también ha sido señalada como un instrumento que puede derivar en abusos y errores graves.
Críticos advierten que esta herramienta podría convertirse en un “garrote” contra opositores o ciudadanos sin vínculos con actividades ilícitas, debido a la falta de control judicial previo. La preocupación no es menor: un bloqueo no solo impide disponer del dinero, sino que paraliza completamente la vida financiera de una persona.
“El bloqueo te deja sin vida financiera”
Un ciudadano, que pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias, relató el impacto que tuvo en su vida el congelamiento de sus cuentas. Según su testimonio, la medida va más allá de impedir el acceso al dinero.
“El bloqueo no nada más es que no te entreguen tu dinero, es que tampoco te dejan pagar, ni cobrar, ni continuar trabajando”, explicó. Su caso comenzó cuando decidió aportar información en una investigación. Lejos de recibir reconocimiento, sus cuentas fueron congeladas. La medida se extendió incluso a familiares, incluyendo cuentas inactivas de sus padres, quienes ya habían fallecido.
“Para que vean cómo todo es una farsa, no investigaron nada”, denunció.
Un proceso largo, costoso y sin reparación total
El afectado recurrió a los mecanismos legales disponibles, incluida la llamada “audiencia” ante la autoridad. Aunque la propia Unidad de Inteligencia Financiera reconoció que sus argumentos eran válidos, los consideró insuficientes.
El ciudadano se amparó y, tras un prolongado proceso judicial de cuatro años, logró demostrar su inocencia en tribunales. Sin embargo, la batalla no terminó ahí: enfrentó nuevos señalamientos, incluso de carácter fiscal, que también logró superar.
Finalmente, sus cuentas fueron desbloqueadas, pero las consecuencias persistieron. Desde entonces, ninguna institución financiera le ha permitido abrir nuevas cuentas ni acceder a créditos.
“¿Cómo puedo trabajar si no puedo cobrar?”, cuestionó.
Riesgos latentes para cualquier ciudadano
El caso expone los posibles efectos colaterales de una medida que, aunque diseñada para combatir delitos, puede afectar a personas inocentes. A pesar de haber ganado todos los procesos legales, el ciudadano asegura que su vida nunca volvió a la normalidad.
Con el aval de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para aplicar estos bloqueos sin orden judicial, expertos advierten que situaciones similares podrían repetirse.
“No importa que les ganes, de todas formas te van a hacer pedazos”, concluyó el afectado.El debate sigue abierto: seguridad financiera contra derechos individuales, en una línea cada vez más delgada.