La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió recientemente una resolución en la que determina que el delito de peculado, el cual consiste en el uso indebido de recursos públicos, está sujeto a la prescripción. Esta decisión jurídica implica que el Estado cuenta con un plazo determinado para perseguir y sancionar este tipo de actos de corrupción; una vez agotado dicho tiempo, la acción penal deja de ser vigente. La determinación ha generado debate en el entorno político y jurídico nacional, al centrarse en la temporalidad de la justicia frente al manejo de los recursos del erario.
Opinión de Alejandro Villalvazo
Otra cachetada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ya sabíamos que los ministros del acordeón iban a ser tapaderas y cómplices de los políticos, y no pierden oportunidad de andar de besamanos. Les explico: la Suprema Corte determinó que el delito de peculado sí prescribe.
Con esto, el mensaje que mandan es delicadísimo. Al político ratero, al corrupto y al tramposo, se le abre la puerta de la impunidad. Personajes como Andrés, Adán, Gerardo o Rocío tendrán en el tiempo a su mejor aliado. Los ministros se hacen los “tíos lolos” al olvidar que el peculado no es cualquier delito; se trata del uso indebido de recursos públicos. Es, en pocas palabras, el robo del dinero de todos los mexicanos.
La Corte ha decidido que esos vulgares delincuentes se vayan a casa, así como un López se va a “La Chingada”. Estos ministros son tan mañosos que no definieron en cuántos años prescribe el peculado; solo le dijeron a los suyos: “Aguanta, resiste, alarga el proceso y el tiempo hace el resto”.
Señores y señoras, esta es la justicia que tenemos hoy. Disfruten lo votado.