Da exactamente igual, aquí lo único cierto es que faltan 43. Ya sea la “verdad histórica” o “la otra verdad”, las dos “verdades” tienen “testimonios” y “evidencias” de que los normalistas fueron asesinados.
La “verdad histórica”, la del hoy detenido Jesús “mentirosillo” Karam, lo describió así, era el 27 de enero de 2015: “los 43 normalistas de Ayotzinapa fueron privados de la vida, incinerados y sus cenizas arrojadas al río san juan”.
“La otra verdad”, la de Alejandro Encinas, del 18 de agosto de este año, lo destaca en el punto 14 de sus 16 conclusiones: “no hay indicio alguno de que los estudiantes se encuentren con vida… por el contrario, todos los testimonios y evidencias acreditan que fueron arteramente ultimados y desaparecidos”.
La diferencia es que hoy nos dicen que la “verdad histórica” fue un invento, un guión escrito entre varios funcionarios estatales y federales el 7 de octubre de 2014, en Guerrero.
Ese “cónclave” habría sido organizado por el entonces procurador General de la República. Uno de los supuestos invitados ya dijo que es mentira, el exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, rechazó haber participado en esa reunión.
Otro de los presuntos implicados, Omar García Harfuch, escribió en su cuenta de Twitter: Rechazo la versión absurda de haber participado en una reunión para fraguar la verdad histórica… Ojalá que quienes llevan las investigaciones detengan a quien hizo daño a los jóvenes en lugar de arruinar vidas y reputaciones de los que sí hacemos algo por nuestro país todos los días.
El ahora jefe de la policía en la Ciudad de México estaba comisionado en Michoacán como parte de la entonces Policía Federal, nada tenía que ver con Guerrero. El hecho de que estos dos personajes nieguen su participación en una reunión clave, en la que se habría diseñado el montaje, sin duda, le mete ruido a la “otra verdad”, la de Alejandro Encinas.
Por qué creer en la nueva versión de los 43 normalistas
Por eso ahora, más de uno, y me apunto, se ha preguntado, nos hemos preguntado, por qué tendría, tendríamos, que creerle a la nueva versión. Esa, que según lo expuesto en la primera audiencia contra “mentirosillo” Karam, está basada en declaraciones de excolaboradores de Tomás Zerón, quien era jefe de la agencia de investigación criminal y quien fue a esconderse a Israel.
Como detalle, una de las testigos de la ahora Fiscalía General de la República ha negociado un “criterio de oportunidad”, ese acuerdo que le da beneficios a un acusado, siempre y cuando sus dichos embarren a un superior.
Tal vez serviría, para no empezar con sospechosismos, que hoy se revelen esos testimonios y evidencias que acreditan que los normalistas fueron arteramente ultimados y desaparecidos.
Diferentes historias con el mismo final: los 43 que faltan fueron secuestrados y asesinados por los narcos de “guerreros unidos”.
Por eso mi conclusión es tan simple como “faltan 43”… Y falta que nos digan qué pasó esa noche del 26 al 27 de septiembre de 2014, hace casi ocho años… Porque ya nos dijeron que fue lo que “no” pasó…