Las tormentas de nieve se encuentran entre los fenómenos meteorológicos más difíciles de predecir con exactitud, incluso con tecnología avanzada y modelos climáticos sofisticados. Meteorólogos coinciden en que mínimas variaciones atmosféricas pueden cambiar drásticamente el impacto de una tormenta, según explican análisis de Reuters y CNN.
Factores como la temperatura a distintos niveles de la atmósfera, la cantidad de humedad disponible y la trayectoria exacta de un sistema de baja presión influyen de manera decisiva en si una región recibe nieve intensa, aguanieve, lluvia helada o incluso nada, lo que limita la precisión de los pronósticos.
De acuerdo con expertos citados por agencias internacionales de noticias, este tipo de tormentas puede intensificarse o debilitarse en cuestión de horas, lo que obliga a ajustar constantemente los avisos meteorológicos y explica por qué los escenarios previstos suelen cambiar conforme se acerca el evento.
Pequeños cambios atmosféricos hacen grandes diferencias
Uno de los principales desafíos es que una variación de apenas uno o dos grados puede definir si la precipitación cae en forma de nieve o de lluvia. CNN señala que este margen tan estrecho vuelve especialmente complejo estimar cuánta nieve caerá y en qué zonas específicas.
Además, las tormentas de nieve suelen generar bandas de nieve muy localizadas, donde comunidades cercanas pueden experimentar condiciones radicalmente distintas, algo que los modelos no siempre logran anticipar con exactitud.
¿Cuáles son los límites de los modelos meteorológicos para predecir tormentas invernales?
Reuters explica que los modelos meteorológicos se basan en enormes volúmenes de datos obtenidos por satélites, radares y estaciones terrestres, pero cada modelo prioriza variables distintas, lo que puede arrojar resultados variables.
Por esta razón no es raro que distintos pronósticos muestren escenarios opuestos a varios días de anticipación, obligando a los meteorólogos a trabajar con rangos de probabilidad en lugar de certezas absolutas.
Entre mayor anticipación hay menor precisión
Agencias internacionales destacan que la confiabilidad de los pronósticos disminuye conforme se extiende el horizonte temporal, y que las tormentas de nieve son particularmente sensibles a esos márgenes de error.
Aunque la meteorología ha avanzado de forma significativa, prever con exactitud la intensidad y el alcance de las tormentas de nieve sigue siendo un reto, especialmente en contextos de clima extremo.
@aztecanoticias La tercera tormenta invernal golpea con todo... El frente frío 30 provocó temperaturas bajo cero, suspensión de clases y nevadas en estados como Chihuahua, Tamaulipas y Puebla. En Ciudad Juárez se registraron hasta -15 °C, calles congeladas y una persona fallecida. La alerta continúa mientras el frío extremo también afecta a EU. Reynaldo Lara, Víctor Guerra y Edgar Galicia con el reporte en #HechosMeridiano ♬ sonido original - Azteca Noticias
¿Qué es lo que SÍ pueden anticipar los meteorólogos?
Los expertos coinciden en que los pronósticos actuales permiten:
- Identificar regiones en riesgo
- Anticipar ventanas de tiempo peligrosas
- Emitir alertas tempranas
Sin embargo, la cantidad exacta de nieve y el impacto final suelen definirse hasta horas antes del evento, cuando las condiciones ya están plenamente formadas.
