Sara está completamente indignada porque su esposo, Alberto, decidió tirar a la basura 30 años de matrimonio por una chavita de 18 años, ¡Alondra! La noticia ya está corriendo como pólvora, y todo el mundo está hablando de lo impensable que es que alguien haga algo así. ¡Imagínate! Tres décadas juntos, y ahora todo por una niña que ni siquiera había nacido cuando ellos se casaron.