Tras cinco años de ausencia, Guadalupe regresa con la intención de reencontrarse con sus hijas, a quienes dejó para irse con Armando. Ahora, busca recuperar el tiempo perdido y exige que Elena, su suegra, no se interponga en su camino. Sin embargo, el pasado pesa y la tensión familiar vuelve a salir a la superficie, dejando claro que el reencuentro no será nada sencillo.