Gonzalo asegura que su mamá ya no está para andar en tacones ni pintada como payaso, pero Teresa no necesita que la manden a un asilo pues no es como un mueble viejo que pueden botar. Gonzalo niega ser egoísta y dice que sólo quiere protegerla, pero considera que ella quiere jugar a 'la jovencita'. ¿Habrá gato encerrado?