A Ángel no le importó que Rosa fuera casada para hacerla sentir mujer; nunca le pidió que dejara a su esposo. Si Rosa quiere seguir con Ángel, debe aceptarlo con todo y amante. Ángel revela que Rosa lo mantiene a cambio de favores íntimos. Mientras Rosa creía que Ángel la quería, él sólo buscaba su beneficio personal.