Alba, Eduardo y Brandon tendrán que cumplir la tortuosa penitencia de dormir como espantapájaros y Christian le declara la guerra a los Rebeldes, su antiguo equipo, pero Fernando y Diego no se quedaron callados.
Alba, Eduardo y Brandon tendrán que cumplir la tortuosa penitencia de dormir como espantapájaros y Christian le declara la guerra a los Rebeldes, su antiguo equipo, pero Fernando y Diego no se quedaron callados.