Eva acepta que es una descarada por haberle bajado el novio a su hija; por otro lado, dice que le quitó de encima a un viejo rabo verde. Eva dice que se le hizo fácil recomendarle a su hija que entrara en tratos con Mayolo, un señor de 65 años. Ahora, Eva anda con Mayolo y asegura que está enamorada.