Young‑ho arriesga todo para salvar a Joon‑sung y termina en un accidente devastador: su auto se vuelca y él queda gravemente herido, especialmente en la rodilla. (Crédito: MBC)
Su tío también sufre un choque y queda conmocionado al darse cuenta de que su hermana (la madrastra de Young‑ho) está en uno de los autos afectados. (Crédito: MBC)
Joon‑sung, al ver a Young‑ho inconsciente y desangrándose, grita y llora con desesperación. Manager Min llega justo a tiempo para contener la hemorragia. (Crédito: MBC)
Young‑ho es llevado inmediatamente al quirófano, mientras su padre lo contempla con ojos llenos de dolor, recordando su infancia llena de cirugías. (Crédito: MBC)
Su madrastra también es operada por heridas abdominales; el tío permanece en la sala esperándolo, visiblemente aturdido y lleno de culpa. (Crédito: MBC)
Ji‑woong llega ensangrentado y abatido; Joon‑sung lo recoge mientras ambos se derrumban en un abrazo lleno de impotencia. (Crédito: MBC)
Kang Joo‑eun, desconcertada, siente un mal presentimiento tras ver un espejo roto; su corazón se encoge al no tener noticias de Young‑ho. (Crédito: MBC)
A la mañana siguiente, Joon‑sung visita a su madre, devastado pero aliviado al reencontrarse brevemente con el cariño materno tras tanto tiempo. (Crédito: MBC)
En el hospital, el tío de Young‑ho y Young‑joon tienen una conversación llena de arrepentimiento: Young‑joon confiesa que intentó suicidarse porque se sentía culpable por la ambición familiar. (Crédito: MBC)
A través del diálogo y las lágrimas, el tipo de relaciones rotas comienza a sanarse: Joo‑eun y Soo‑jin también resuelven viejos malentendidos, reavivando su amistad sincera. (Crédito: MBC)
Young‑ho, todavía inconsciente, pide que Joo‑eun no sea informada de su estado; prefiere protegerla del dolor, sin imaginar cuánto la ama. (Crédito: MBC)
Joo‑eun, impulsada por el amor verdadero, presiona a Manager Min y a los chicos hasta ser conducida al pasillo del hospital, pese a las prohibiciones. (Crédito: MBC)
Sus palabras llegan hasta Young‑ho, quien la ve llorar a lo lejos. Finalmente, él rompe su silencio con un mensaje: “tap tap”, acompañando el sonido de su voz golpeando su puerta interior. (Crédito: MBC)
Este capítulo combina tragedia y ternura: aunque Young‑ho se aferra a no verla, el amor de Joo‑eun resplandece como luz en la oscuridad, revelando lo profundo de sus sentimientos. (Crédito: MBC)
El cierre deja un anhelo hermoso: Joo‑eun declara su amor sin reservas y Young‑ho, incluso en su estado más frágil, comienza a corresponder ese cariño, marcando el inicio de una curación que será tan física como emocional. (Crédito: MBC)