El París Saint Germain ya está en Barcelona para su duelo de mañana por la Champions League. Y desde el momento en que aterrizaron, la afición catalana ha demostrado su molestia ante la posibilidad de que Lionel Messi se enfunde en los colores del cuadro parisino a partir del próximo verano.
El objeto de los ataques de los fanáticos culés, fue nada más y nada menos que el presidente del club de la Ciudad Luz. Nasser Al Khelafi fue la víctima favorita de los aficionados que esperaban al equipo parisino. A pesar de que él no se ha pronunciado al respecto de la posible contratación del astro argentino, los fieles azulgrana descargaron su furia en contra de él.
Entre la retahíla de insultos, se distinguía como llamaba ladrón al empresario catarí exigiéndole que deje a su máximo referente en paz. Paradójicamente, a los jugadores que hicieron referencia sobre el posible desembarco de Messi, o a Mauricio Pochettino, actual DT del club, quien también habló del tema, no les “llovió” tanto como al mandamás de la institución.
Cabe recordar, que Messi finaliza contrato en junio de este año y podrá irse libre al club que él determine. Aunque, la situaci´pn económica actual no facilita su fichaje, a pesar de que no haya que pagar nada por él, ya que la cifra que cobra Messi anualmente es capaz de desestabilizar incluso las finanzas de un club como el PSG, todo a causa del Fair Play financiero.
Lo que es un hecho, es que n París sueñan con juntar a Lionel Messi con Neymar y Kilian Mbappé en el que sería, sin dudas, el tridente ofensivo más imponente del planeta para por fin alcanzar el gran objetivo del grupo propietario del cuadro de la capital francesa: conquistar la Champions League.
Por lo pronto, mañana se jugará la ida de los octavos de final de la Champions League entre el Barcelona y el PSG en el Camp Nou. Y la mejor noticia para los parisinos es que la hostilidad vivida hoy no se vivirá mañana ante la ausencia del público.