El paso del tiempo ha transformado la épica consagración de la Selección Argentina en la Copa del Mundo de Qatar 2022 en una fuente inagotable de historias legendarias y detalles reveladores. La histórica batalla frente a Francia en el Estadio Lusail no solo se definió por la magistral estrategia táctica dentro del campo o la frialdad colectiva en la tanda de penales. Lionel Messi, el gran protagonista de esa jornada se encargó del liderazgo emocional, lo que resultó completamente determinantes para templar los nervios del equipo en el instante de máxima presión.

En medio del abrazo íntimo del grupo en la formación del círculo central, el diez pronunció una sentencia tan simple como conmovedora que quedó grabada a fuego en la memoria colectiva del vestuario. "Olvidémonos de todo, juguemos", fue la indicación precisa que resonó con fuerza para liberar de presiones externas a un plantel sediento de gloria. En aquél momento, el capitán entendió que la única vía para doblegar al vigente campeón del mundo en ese entonces era abstraerse por completo del contexto mediático, de las ansiedades del público y de la enorme carga dramática de una gran final.
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Messi y una declaración para la historia post consagración
Tras levantar la Copa, Messi confesó en una entrevista con Perros de la Calle que le hablaba a Dios y reveló: "Le dije que yo sabía que me iba a regalar un Mundial. Lo sentía". Ahora, ya retirado de la Selección Argentina, el histórico jugador entendió que no había más por hacer con los colores de su país. Sin embargo, marcó un antes y un despues para muchas generaciones que no sabían lo que era ser campeón mundial.
En su despedida, el diez remarcó "Gracias a los clubes en los que jugué, por respetar siempre mis sentimientos y permitirme dedicarme a mi país cuando tocaba ponernos la camiseta de la Selección. Y, por supuesto, gracias a Dios: sin su guía y su voluntad, ni siquiera estaríamos soñando con haber llegado hasta acá".












