En México, cada vez más personas jóvenes están solteras y posponen proyectos como casarse o formar una familia por razones que van más allá del amor. Según datos del INEGI, la proporción de personas casadas mayores de 15 años pasó del 47.6 % en 2005 a 36.3 % en 2025; mientras que los solteros aumentaron del 31.9% al 33.2%

La economía y el empleo juegan un papel importante: el 43.2% de las personas que trabajan tienen un nivel de ingresos de hasta un salario mínimo, lo que puede influir en decisiones sobre relaciones amorosas y proyectos de vida. Además, muchos jóvenes en México enfrentan altos niveles de informalidad y precariedad laboral, lo que afecta su capacidad para planear el futuro.

Factores como la estabilidad económica y emocional, expectativas de futuro así como percepción de seguridad, influyen en las decisiones de los jóvenes cuando piensan en compromiso, familia o hijos.

¿Qué crees que pesa más en estas decisiones hoy?