Como si a los habitantes de una nación tan pobre como Sudán les hiciera falta algo, ahora están inmersos en los juegos por el trono. El rebrote de violencia gracias al choque de los principales líderes militares, que buscaban llevar a la nación hacia una democracia civil, han convertido a esta nación en una zona de guerra sin final.
Desde 2021 viven en una inestabilidad política que parece se estacionó y la democracia se esfumó por completo. Cuando por fin lograron derrocar al dictador Omar Al Bashir parecía que irían por un camino sano, pero ocurrió lo contrario y ahora, todos quieren el poder... ¿Todos? Bueno, lo vamos a resumir en dos grandes grupos.
¿Cuáles son los principales grupos militares en Sudán?
Por un lado, están las Fuerzas Armadas de Sudán, que es la institución con mayor poder e influencia desde la independencia del Reino Unido, en 1956. En 2019, lideraron un golpe de Estado contra el presidente Omar Hasán Ahmad al Bashir, quien estaba al poder desde 1933.
Ellos están acostumbrados a hacer golpes de Estado, o sea, no son tan demócratas. Cuentan con un arsenal de armas y la Fuerza Aérea. Ah, algo importante: cuentan con el apoyo de Egipto.
Por el otro lado están las Fuerzas de Apoyo Rápido, un grupo paramilitar que no es cualquiera, es el más poderoso de Sudán. El dictador Omar al Bashir creó este grupo para protegerse de posibles ataques del ejército y de los servicios de inteligencia.
Ellos saben de bombas y ataques constantes, no es por nada que la Corte Penal Internacional los ha acusado de genocidio, crímenes de guerra y contra la humanidad. Además, son los dueños del oro, las telecomunicaciones, la banca y las importaciones. Es decir, tienen el dinero y las armas.
¿Qué está pasando en Sudán?
Mientras los "de arriba" están peleándose el poder, en medio quedaron atrapados 45 millones de sudaneses totalmente inocentes, que no tienen tiempo para guerras, sino, para ver qué comer hoy. El 47 por ciento de los habitantes de Sudan viven en pobreza extrema y al menos cada uno de tres hogares necesita alimentos con urgencia, ya que la hambruna se ha convertido en una amenaza extrema.
La escalada de tensiones ahora los dejó sin luz, ni agua. Otra grave crisis económica se asoma. Los altos niveles de violencia interna ya han dejado más de 100 muertos y miles de heridos.
Hoy viven un fuerte aislamiento diplomático. A decir verdad, en este momento, es incierto en manos de quién está ese país africano. Sudán, la nación que navega a la deriva sin capitán.
