Benigno sufrió una pérdida muy grande: su esposa falleció. Desde ese momento, el mundo se le vino abajo, por más que su familia quería sacarlo de la depresión, él se rehusaba a entender lo que había pasado. Un día, Benigno despierta y ha perdido la razón, pues piensa que su esposa Esperanza aún vive; ese mismo hecho, hace que salga de casa a buscarla y olvide dónde vive. Después de varios días tormentosos en la calle, se encuentra con el pequeño niño José, que con ayuda de él y San José, logran salir adelante juntos.