Emma no quita el dedo del renglón, está convencida que con sus retorcidos planes va a salvar la cervecera y, por lo tanto, recuperará el amor de Salomón. Y más allá del atentado contra su vida, Natalia debería tener cuidado pues hay gente que quiere utilizarla y separarla del amor de su vida, ese peligroso enemigo está muy cerca de ella y es el mismísimo Alirio, quien se pone a investigar entre los papeles de la empresa para hacerle creer a Salomón que está de su lado pero al mismo tiempo traicionarlo para quedarse con Natalia y su fortuna.