Santiago llega a la casa de Isabel para hablar sobre la situación de su hijo Eugenio, pero después de unos tragos se ponen a recordar su pasado, el momento en que se conocieron, como se enamoraron y su matrimonio, entre risas recuerdan su juventud, sin embargo, el momento se rompe cuando Isabel le pide que se quede pero Santiago prefiere irse, ambos se despiden sabiendo que esos momentos felices son solo su pasado.