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Homero, poeta griego, en La Odisea: "No hay mayor gloria para un hombre que la que gana con sus propios pies y manos"

"No hay mayor gloria para un hombre que la que gana con sus propios pies y manos". La frase de Homero con la que se refería al valor de un hombre.

Homero, poeta griego, en La Odisea No hay mayor gloria para un hombre que la que gana con sus propios pies y manos.jpg (Imagen editada de Canva)

Desde la Universidad Nacional de Chile recuerdan que han pasado casi tres mil años desde que el poema épico “La Odisea” comenzó a circular y, sin embargo, continúa emprendiendo nuevos viajes en relación a su aparición en libros, escenarios, aulas y pantallas.

Desde mediados de julio, Christopher Nolan ha atrapado a millones de espectadores con una nueva adaptación de “La Odisea” de Homero y, señalan desde la casa de estudios, ha vuelto a poner la historia en el centro de la conversación global. De todos modos, no todos se quedan con lo visto en la gran pantalla sino que regresan a la obra de Homero, o la leen por primera vez.

Homero y una frase célebre

Sea cual sea el caso, tomar contacto con “La Odisea” permite encontrar diferentes premisas que revelan su impacto en el mundo de la literatura. Al respecto, el actor, académico y director del Teatro Nacional Chileno, Cristan Keim, remarca que resulta fundamental volver al origen de la obra para comprender ese impacto.

Un ejemplo puede darse al citar la frase "No hay mayor gloria para un hombre que la que gana con sus propios pies y manos" con la que Homero refleja el ideal heroico de la Grecia homérica, donde el valor de un hombre no residía en sus títulos o posesiones, sino en su capacidad, esfuerzo y destreza demostrados en la acción.

La vigencia de la frase de Homero

La frase "No hay mayor gloria para un hombre que la que gana con sus propios pies y manos" exalta la superación personal y la acción directa como las máximas virtudes que otorgan dignidad a la existencia humana frente al destino. En la actualidad, esta premisa de Homero mantiene una gran vigencia porque, en un mundo hiperconectado y dominado por las apariencias o el consumo, reafirma el valor específico del esfuerzo propio y la autenticidad.

Esta frase de Homero intenta decirnos que el verdadero orgullo y la autoestima no provienen de la acumulación material o la aprobación en redes sociales, sino de la disciplina, la autonomía y el logro de metas mediante el esfuerzo personal. Algo que indudablemente nos lleva a la reflexión.