La “Garra Charrúa” tuvo su segundo aire, Uruguay ha vivido una nueva época dorada y eso no hubiera sido posible sin la ayuda de un hombre y Óscar Washigton Tabárez, maestro dentro y fuera de la cancha.
Con conceptos claros y concisos, tuvo un primer ciclo entre 1988 y 1990 donde dirigió el mundial de Italia, pero la verdadera revolución fue en 2006.
El “maestro” le devolvió la identidad perdida a Uruguay, 13 años ininterrumpidos y amenaza con llegar a Catar 2022.
Brasil le trae grandes recuerdos a la celestes, Suárez y Cavani querrán repetir la hazaña de 1950.
En lo que tal vez sea el último gran torneo de esta nueva generación de oro.