Mientras expertos en longevidad hablan del entrenamiento de fuerza como una herramienta para conservar la salud con el paso de los años, también hay especialistas que destacan el impacto de mantenerse activo en la condición física. Marcos Vázquez, experto en fitness, sostiene que la edad biológica puede cambiar según los hábitos de cada persona.
Vázquez comparte recomendaciones para mejorar el bienestar físico y mental sin obsesionarse con la báscula. Durante su participación en el podcast La Hoguera, aseguró que una persona de 80 años puede llegar a verse físicamente hasta 30 años más joven gracias a un estilo de vida activo.
¿Por qué el ejercicio puede hacernos ver más jóvenes?
Para Vázquez, muchas de las limitaciones físicas que aparecen con el tiempo dependen tanto de la edad como de la inactividad prolongada. Por eso, considera que la edad biológica es moldeable hasta cierto punto y que el ejercicio puede ayudar a conservar capacidades físicas durante más años.
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El experto también destaca los deportes sociales, ya que permiten combinar movimiento, coordinación e interacción con otras personas. Aunque no señaló disciplinas específicas, actividades como el tenis requieren desplazamientos en distintas direcciones e intensidades, además de favorecer el contacto social.
Mejores frases y consejos de Marcos Vázquez, experto en fitness
Una de las declaraciones más llamativas de Vázquez fue: “Una persona de 80 años puede verse físicamente 30 años más joven”. La idea detrás de esa frase es que la edad cronológica no siempre refleja por completo la condición física de una persona. Sin embargo, la apariencia por sí sola no determina la edad biológica ni el estado general de salud.
Entre sus recomendaciones también figura incorporar el entrenamiento de fuerza sin pensar que es obligatorio pasar largas horas en el gimnasio. Unas pocas sesiones semanales bien planificadas pueden contribuir a mejorar la condición física, especialmente si se combinan con actividad aeróbica y movimiento cotidiano.
La clave, según el enfoque que plantea, es adaptar el ejercicio a las capacidades de cada persona y mantener la constancia. En lugar de centrarse únicamente en el peso corporal o en indicadores aislados, propone priorizar la actividad física como un hábito que puede aportar beneficios a largo plazo.










