La final de la Copa Africana de Naciones (CAN) disputada en Rabat terminó envuelta en una fuerte controversia que ya escaló a los escritorios de los organismos internacionales. La Real Federación Marroquí de Futbol (FRMF) anunció que activará procedimientos legales ante la FIFA y la Confederación Africana de Fútbol (CAF) tras la retirada del equipo de Senegal durante el partido decisivo frente a Marruecos.
De acuerdo con el comunicado oficial de la FRMF, la decisión del conjunto senegalés de abandonar el campo se dio luego de que el árbitro señalara un penalti a favor de Marruecos, una acción que, según la federación local, estuvo acompañada de incidentes que alteraron el desarrollo normal del encuentro y afectaron el rendimiento de los futbolistas.
El penalti, la protesta y el caos en la cancha
El partido, que finalmente Senegal ganó 1-0 en tiempo extra, se detuvo por más de diez minutos tras una protesta encabezada por el entrenador senegalés Pape Thiaw, quien ordenó a sus jugadores salir del terreno de juego en señal de desacuerdo con la decisión arbitral. Tras la reanudación, el marroquí Brahim Díaz falló el penalti, lo que aumentó todavía más la tensión en el estadio.
Durante la suspensión del encuentro, la situación se trasladó también a las gradas. Decenas de aficionados senegaleses intentaron irrumpir en el césped, obligando a los organizadores a intervenir para contenerlos y evitar que el incidente pasara a mayores. Aunque el partido pudo continuar, el ambiente ya estaba completamente cargado y el cierre de la final dejó un sabor amargo para el fútbol africano.
Para la federación marroquí, lo ocurrido va más allá de una simple protesta deportiva. Consideran que la retirada del rival y los disturbios registrados son hechos graves que merecen una revisión a fondo y posibles sanciones ejemplares.
La CAF condena los hechos y analiza sanciones
Horas después de lo sucedido, la CAF emitió un comunicado en el que condenó el "comportamiento inaceptable" de algunos jugadores y oficiales durante la final, aunque sin señalar directamente a Senegal. El organismo africano fue tajante al rechazar cualquier conducta inapropiada, en especial aquella dirigida contra el cuerpo arbitral o los organizadores del torneo.
Además, la CAF informó que ya se encuentra revisando todas las imágenes del incidente para remitir el caso a las instancias correspondientes y tomar las "medidas adecuadas" contra los responsables. Mientras tanto, Marruecos mantiene firme su postura y llevará el caso hasta las últimas consecuencias. La final de la CAN ya quedó en la historia, pero la resolución del conflicto apenas comienza y promete tener repercusiones importantes en el fútbol africano.
