Se desarrolla otra novela en el mercado de contrataciones de este verano, pero esta podría a llegar a desatar una verdadera “guerra” entre los equipos del Paris Saint Germain (PSG) y el Barcelona por el jugador francés Ousmane Dembélé.
El club Barcelona está dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias con el PSG si el equipo parisino acaba pagando la cláusula de rescisión de Ousmane Dembélé, que hasta este lunes 31 de julio está fijada en 50 millones de euros y, a partir del 1 de agosto, cuesta 100 millones.
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El campeón de la Ligue 1 francesa mandó una carta este sábado pasado al Barcelona pidiendo autorización para negociar con Dembélé, algo a lo que el club culé se negó, y declaró a su delantero como "intransferible". El equipo catalán se remite a la cláusula de rescisión, teniendo en cuenta que el jugador tiene contrato hasta junio de 2027 y no entrará en ninguna subasta por él.
Xavi Hernández intenta convencer a Dembélé
En vista de que las intenciones del PSG van en serio para hacerse del jugador, el mismo sábado el presidente azulgrana, Joan Laporta, y el director de futbol, Mateu Alemany, se reunieron de urgencia con Dembélé para hacerle saber que es un jugador fundamental en el proyecto de Xavi Hernández. Este día, el propio Xavi ha sido quien se ha reunido con el jugador francés para repetirle una vez vez más la enorme confianza que tiene en él y que lo considera clave en su equipo. El técnico piensa lucharlo hasta el último segundo, pues considera al extremo pieza clave de su equipo, el futbolista que marca las diferencias en el ataque, así como lo demostró con su anotación en el encuentro ante Real Madrid.
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Con el Paris Saint Germain doblándole la oferta inicial que le hizo al jugador, Barcelona considera que solo Dembélé puede impedir su salida del equipo azulgrana. Y es que en las negociaciones con el jugador, el agente del futbolista ya hizo una contraoferta que reclamaba entre seis y siete millones más que la propuesta del Barcelona, algo que el club ya le dijo que no podría alcanzar por la situación en la que se encuentra la entidad.
Ante esto, solo Dembélé puede evitar su salida. En el Barcelona tienen claro que si el PSG acaba abonando la cláusula de rescisión irán a la pelea con el equipo parisino y reclamarán a la UEFA que le investigue por si cumple o no el 'fair play' financiero y de dónde saca todos sus recursos económicos.
