El 30 aniversario de Rayman no es solo una celebración nostálgica, es un recordatorio del impacto que tuvo en la industria desde su lanzamiento en 1995. Creado por Michel Ancel y desarrollado por Ubisoft, el título redefinió el género de plataformas en 2D con un apartado artístico vibrante, animaciones fluidas y una dificultad que exigía precisión absoluta.
Volver a Rayman hoy es redescubrir un diseño de niveles meticuloso. Cada mundo introduce mecánicas progresivas que elevan el reto sin sentirse injustas. El control, aunque heredero de otra época, se mantiene sólido y responsivo. La ausencia de brazos y piernas del protagonista no solo fue un sello visual, también permitió animaciones únicas que siguen sintiéndose frescas.
En nuestras impresiones, el juego conserva su identidad desafiante: enemigos estratégicamente colocados, plataformas milimétricas y secretos que recompensan la exploración. La banda sonora y el arte dibujado a mano mantienen un encanto atemporal.
Treinta años después, Rayman no solo resiste el paso del tiempo: confirma por qué se convirtió en un referente del platforming clásico. Tres décadas después de su debut, Rayman demuestra que su magia, diseño artístico y precisión en plataformas siguen más vivos que nunca.