La situación contractual de Ousmane Dembélé en el Paris Saint-Germain comienza a generar interrogantes, pese a que el atacante francés tiene vínculo vigente con el club hasta 2028. La ausencia de avances públicos en una renovación anticipada ha abierto el debate sobre una posible salida a medio plazo, especialmente considerando la nueva política deportiva y salarial adoptada por la entidad parisina.
Desde su llegada al PSG, Dembélé se ha convertido en una pieza clave del proyecto liderado por Luis Enrique, tanto por su desequilibrio ofensivo como por su peso en los partidos decisivos. Sin embargo, diversos medios franceses e internacionales han señalado que las negociaciones para extender o reajustar su contrato no han progresado como el club esperaba, principalmente por diferencias económicas entre ambas partes.
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El PSG ha dejado claro en los últimos años que busca mantener una estructura salarial más controlada, evitando contratos desproporcionados que comprometan la estabilidad financiera. Esta postura ya se ha reflejado en otros casos recientes, como el del portero italiano Gianluigi Donnarumma, cuya continuidad se vio condicionada por desacuerdos contractuales y la firme posición del club frente a sus exigencias.
Según reportes de prensa, el PSG podría aplicar una estrategia similar con Dembélé: mantenerlo dentro del proyecto mientras exista compromiso deportivo, pero no descartar una venta si no se alcanza un acuerdo que encaje con los nuevos criterios económicos. Esta fórmula permitiría al club evitar escenarios de tensión prolongada o una eventual pérdida del jugador sin retorno financiero significativo en el futuro.
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Aunque desde el entorno del futbolista no se ha manifestado una intención clara de salir, la falta de renovación temprana alimenta las especulaciones. Además, el mercado internacional observa de cerca la situación, con clubes de la Premier League y otros destinos con alto poder económico atentos a cualquier señal de apertura por parte del PSG.
Por ahora, no hay una decisión tomada ni negociaciones rotas. Tanto el club como el jugador mantienen una relación profesional estable, pero el contexto indica que el PSG no dudará en priorizar su modelo institucional si las conversaciones no avanzan. El caso de Dembélé se perfila, así, como uno de los temas a seguir en los próximos mercados, donde la estrategia del club podría ser tan determinante como el rendimiento deportivo del futbolista.
