Con menú en mano, salen a convencer a los automovilistas para que se detengan a comer; se trata de trabajadores de un restaurante ubicado frente al mar en Acapulco, el cual ha abierto sus puertas con la idea de reactivarse, tras la devastación del huracán “Otis”, hace dos semanas.
Jesús Zamora, empresario restaurantero relata cómo fue que empezaron a trabajar a pesar de las condiciones en las que se encuentra el siempre paradisiaco Puerto de Acapulco.
"Tardamos como 5 o 6 días en limpiar un poco, los siguientes días empezamos hacer comidas de a 50 pesos para empezar a reactivar la economía", recuerda el restaurantero.
En ese lugar hay 50 colaboradores directos e indirectos que han logrado recuperar su fuente de trabajo.
"De lo poquito que teníamos pues lo empezamos a ir repartiendo entre los gastos que teníamos diarios y empezar a darles a cada un poco de todo y así lo hemos mantenido ahorita con la reactivación económica ya empieza a fluir. Acapulco tiene que volver a brillar y todos juntos tenemos que sumarnos", declaró Jesús Zamora.
Inicia la reactivación de la economía en Acapulco
Todos los trabajadores vivieron en carne propia el paso de “Otis”, incluso tuvieron que despedirse de sus familiares, tal como Ramón quien perdió a varios integrantes de su familia.
"6 personas, 5 mujeres y un niño donde quedaron aplastados por unas piedras, por unas rocas muy grandes y luego tapados con el lodo. Yo al ver que todo se estaba cayendo lo que hice fue refugiarme en unos lokers que tengo en mi casa y ahí me quede toda la noche y todo el día, fue una noche un día y parte de la otra noche", recuerda Ramón Magaña, quien dice que fue su hija quien "anduvo moviendo todo", para encontrarlo.
A pesar de su pérdida Ramón busca seguir adelante, pues sabe que tener un empleo en estos momentos es algo que no debe desaprovechar
"Después de haber enterrado a nuestros parientes, a nuestras amistades, pues la manera para olvidar las cosas tristes era incorporarme al trabajo".
Poco a poco comienza la reconstrucción de los daños por el huracán categoría 5 que los golpeó con una fuerza devastadora.
La palma y la madera que salió volando por elhuracán "Otis" son muy importantes para sus techos para sus palapas, cada techo puede costar entre 300 pesos y hasta 500 mil pesos de ahí la importancia de recuperar lo que más se pueda para continuar brindando un servicio.
Hoy con una lona en la entrada buscan dar un menaje de motivación para que más restauranteros se pongan de pie y comiencen a recuperar lo perdido.