El Canciller de Alemania, Olaf Scholz, firmará contratos de gas natural licuado durante su visita a Emiratos Árabes Unidos el próximo domingo 25 de septiembre. Esto de acuerdo a su vicecanciller Robert Habeck, en un momento en que Alemania busca nuevos socios para sustituir las importaciones energéticas de Rusia.
"La oferta de gas se está ampliando poco a poco. El Gobierno está permanentemente en conversaciones con muchos países", dijo el también ministro de Economía de Alemania, señalando su propio viaje a Qatar y los Emiratos Árabes Unidos en marzo pasado.
En mayo, algunas fuentes dijeron a Reuters que las conversaciones sobre el gas natural licuado entre Alemania y Qatar estaban plagadas de diferencias sobre las condiciones, incluida la duración de cualquier contrato.
Alemania está adquiriendo terminales de gas natural licuado como parte de sus esfuerzos por reducir su dependencia del gas de Rusia.
Habeck habló en Lubmin, en el norte de Alemania, donde el Gobierno espera que una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) alquilada por el Estado pueda estar operativa, como muy pronto, a finales de 2023.
"Debemos demostrar que, en tiempos como estos, podemos planificar, autorizar y construir más rápido de lo que suele ser habitual en Alemania", dijo Habeck sobre el impulso a la construcción, y añadió que los proyectos de gas natural licuado en Wilhelmshaven y Brunsbuettel eran ejemplos de ello.
"Existe una posibilidad realista de que los dos buques FSRU puedan alimentar la red de gas de Alemania a partir de finales de año", dijo.
Crisis de energía
El aumento anual del precio de la energía en Alemania en agosto fue de una media del 139%, según los últimos datos de precios de producción publicados esta semana.
Esto afecta a especies como el fabricante de papel de baño Hakle, que llegó a la insolvencia por el precio del gas.
El número de insolvencias como la de Hakle se ha disparado desde agosto, despertando el temor de que una ola de quiebras pueda engullir a la mayor economía europea como otra consecuencia del enfrentamiento energético de Rusia con Europa.
Hoy, el Gobierno de Scholz está gastando decenas de miles de millones de euros en medidas de ayuda, además de rescatar (y tal vez nacionalizar) al mayor importador de gas ruso germano, Uniper.
En respuesta a estas preocupaciones, Habeck ha prometido más apoyo a las firmas más pequeñas, mientras que el ministro de Justicia, Marco Buschmann, planea flexibilizar las normas de insolvencia para ayudar a las empresas que se están hundiendo bajo los costes energéticos.
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