Este miércoles subió a 40 el número de migrantes fallecidos a causa de un incendio provocado en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INAMI) de México, en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Una auténtica tragedia en la que salta lo que dice mi tocayo Villalvazo… ¿Quiénes son los responsables? ¿Los países de origen que abandonaron a su suerte a los migrantes? Los gringos que les cerraron el paso al “sueño” americano? ¿O los policías de México que no atendieron un incendio como se debía?
México pudo haber hecho muchas cosas para impedir esta tragedia… todo, menos resolver los problemas estructurales de El Salvador, Guatemala, Honduras, Ecuador, Colombia y Venezuela, ni menos influir en la política exterior de los Estados Unidos.
Lo que sí pudo haber hecho México es capacitar bien a sus funcionarios y policías: seguir, simple y llanamente, las reglas que marca la Ley. Pero, ahí es donde la puerca tuerce el rabo. ¿Cómo seguir algo de lo que no estás convencido? ¿Cómo hacer algo que no quieres hacer? Vámonos por partes.
México, atorado entre leyes internacionales
México está obligado a cumplir con un montón de leyes internacionales como los cuestionadísimos Derechos Humanos, que contemplan los derechos a la vida, personalidad jurídica, integridad personal y garantías judiciales por el simple hecho de ser humano.
Y desde 1998, México está obligado a hacer lo que diga la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) porque sus sentencias se aplican para todos los países miembros de la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), una de las leyes internacionales que debemos cumplir.
Y ¡oh, sorpresa! La CoIDH establece que se le debe garantizar el libre tránsito a toda la raza sin importar su status migratorio (351. Personas Dominicanas y Haitianas expulsadas vs. República Dominicana). ¿Y qué te crees? México está obligado a cumplirlo. Ni más, ni menos.
México migrantofóbico
Y, como diría Cantinflas: ahí está el detalle. En México, la neta ni conocemos y ni queremos seguir una ley que dice que debo de tratar bien a los migrantes, sin importar su situación jurídica (mojados, ilegales, indocumentados, etcétera).
No lo digo yo, para que no me quemen en Twitter, lo dice el INEGI a través de su Encuesta Nacional de Discriminación (ENADIS) y sus Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, que señalan que en México te toca garrotazo si hablas diferente, tienes otras costumbres o vives en otro lado.
Y te va peor si eres feo o prieto como su servilleta, porque ahí te va como en feria.. así somos los mexicanos, por más leyes, nacionales o internacionales, que se tengan: México migrantefóbico.
Este breve pero contundente razonamiento explica cómo un par de funcionarios y policías municipales (ocho responsables, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad de México) decidieron omitir la llamada de auxilio de los migrantes en Ciudad Juárez.
Ahí es dónde México tiene que trabajar, con harta educación y sentido humanista porque si no seguiremos teniendo policías corruptos y funcionarios bien contentotes con sus supersalarios, de la mano de tragedias como la de Chihuahua … ¿O ustedes qué opinan?