Las noches de fiesta en algunos puntos de México han tratado de ser apagadas por la violencia. En el lapso de un año al menos 8 ataques a bares de Michoacán, Morelos, Quintana Roo y Guanajuato dejaron una estela de 25 víctimas; 12 de ellas perdieron la vida.
En todos los casos las autoridades han concluido la autoría del crimen organizado. Tal es el caso del ataque a los bares “El Vertical”, “El Louvre” y “El Mint” en una exclusiva zona de Morelia, Michoacán, la madrugada del 11 de marzo pasado donde sujetos encapuchados les prendieron fuego a los tres locales.
No se reportaron víctimas, pero las investigaciones apuntan a supuestos actos de extorsión.
En tan sólo un año, ocho centros nocturnos de #Michoacán, #Morelos, #QuintanaRoo y #Guanajuato han sido atacados, dejando 25 víctimas, de la cuales, 12 perdieron la vida.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) July 23, 2023
En todos los casos se confirma la autoría del #CrimenOrganizado.
Con información de @Oterosreportera pic.twitter.com/9AcGGGFbRU
Zonas turísticas también sufren ataques del crimen organizado
Otro caso tuvo fue el de un bar de Cuautla, Morelos, el cual fue baleado la noche del 20 de febrero de este año, y donde dos personas resultaron heridas. De acuerdo con medios locales, durante el 2022 hubo otras 7 agresiones similares en bares de la entidad.
La zona de bares de Cancún Quintana Roo, de alta afluencia turística, el año pasado también fue el escenario de dos ataques simultáneos a las micheladas de Toña y Deja vu, la noche del 6 de mayo.
Los sicarios llegaron en camionetas y sin mediar palabras comenzaron a disparar. El saldo fue de 6 heridos y una persona muerta, una vez más con el sello del crimen organizado.
Bares y ciudadanos sufren el fuego cruzado entre cárteles
Aunque una de las agresiones más cruentas fue la que se consumó el 23 de mayo de 2022 en dos bares de la colonia Valle Hermoso, de Celaya, Guanajuato. La incursión de un comando armado cuando los lugares estaban en servicio dejó un saldo de 5 personas heridas y 11 asesinadas, entre ellas 8 mujeres.
Detrás de este ataque estuvieron integrantes de los cárteles de Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación, quienes se disputan la plaza.
La delincuencia organizada por estrategia golpea así la actividad comercial y empresarial de algunos puntos del país; a los afectados les toca tratar de resistir y esperar que las autoridades frenen esta ola de agresiones que parecen no tener fin.