El juicio en Rusia de la basquetbolista estadounidense Brittney Griner continuará en una séptima audiencia el martes 2 de agosto, ya que enfrenta cargos por drogas que podrían verla sentenciada a hasta 10 años de cárcel, en un caso que destaca la ya tensas relaciones entre Moscú y Washington.
Griner, jugadora estrella de la Asociación Nacional de Baloncesto Femenino (WNBA), con sede en Estados Unidos, fue detenida en el aeropuerto Sheremetyevo de Moscú el 17 de febrero, pocos días antes de que Rusia invadiera Ucrania, desatando una confrontación más amplia con Occidente.
Se declaró culpable de un cargo de drogas en la corte el 7 de julio, pero negó haber infringido la ley intencionalmente.
Su juicio comenzó formalmente el 1 de julio en un tribunal de las afueras de Moscú.
Las autoridades rusas dijeron la basketbolista de 31 años llevaba cartuchos de vaporizador que contenían aceite de hachís, una sustancia ilegal en el país.
Fue acusada de contrabando de una gran cantidad de drogas, un delito que puede acarrear hasta 10 años de cárcel.
Los funcionarios estadounidenses y una veintena de atletas han pedido la liberación de Griner, o "BG", como se la conoce en la comunidad del baloncesto.
Dicen que ha sido detenida injustamente y que debería ser devuelta inmediatamente a su familia en Estados Unidos.
Las autoridades rusas dicen que no hay base para considerar ilegal la detención de Griner y que el caso en su contra no es político.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha dicho que Griner podría apelar su sentencia o solicitar clemencia una vez que se haya emitido un veredicto y que mientras, seguiría la comunicación con sus pares estadunidenses.
Sergei Lavrov / Ministro ruso de Relaciones Exteriores:

La basquetbolista Brittney Griner podría enfrentar 10 años de prisión en Rusia
Los abogados de Griner dijeron a los periodistas que esperaban una sentencia lo más indulgente posible, teniendo en cuenta que ella admitió su culpabilidad y dijo que no tenía intención de infringir la ley.
Pero también se planteó la posibilidad de un intercambio de prisioneros que podría liberar a Griner. El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo el 29 de julio que había hablado por teléfono con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y presionó al Kremlin para que aceptara la propuesta de Washington para asegurar la liberación de Griner, así como del ex marine Paul Whelan.
