El Banco de México estimó en el informe trimestral de octubre-diciembre 2021, que espera que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca un 2.4 % durante este año, y considera que la inflación irá bajando poco a poco.
De acuerdo con su reporte, el Banco de México es consciente de que el conflicto que enfrentan actualmente Rusia y Ucrania podrían golpear los precios por los aumentos en materias primas y energéticas.
Se anticipa que desde el primer trimestre del año, la actividad económica retome una senda de crecimiento
También mencionó que los efectos de la pandemia de Covid-19 sobre la inflación general podrían ser más profundos y duraderos de lo previsto; sin embargo, espera que para el cuarto trimestre del año, octubre-diciembre 2022, la inflación general promedie un 4%.
"La aparición y rápida propagación de la variante ómicron ha demostrado que persisten riesgos en torno a la evolución de la pandemia… Esto ha puesto de manifiesto la incertidumbre que prevalece sobre la magnitud y duración de las afectaciones sobre la actividad económica, así como sobre el comportamiento de la inflación y de la política monetaria", mencionó Banxico en su informe trimestral divulgado este miércoles.
Banxico seguirá los pasos de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos
La inflación interanual local se aceleró en la primera mitad de febrero situándose en 7.22%, por encima de lo esperado por el mercado, por lo que Banxico reforzó el hecho de que continuará subiendo su tasa clave, siguiendo los próximos pasos de la Reserva Federal (Fed) estadounidense.
La gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez, comentó que la autoridad monetaria toma en consideración las decisiones de la Reserva Federal (Fed) para poder adoptar la postura monetaria, explicando que uno de varios factores a tomar en cuenta.
"En su momento tendremos que ver no solo los factores de Estados Unidos… Son elementos que tomaremos en consideración para la definición que tomaremos ", informó Rodríguez en conferencia de prensa sobre el informe.
El Banco de México elevó el mes pasado por sexta vez consecutiva su tasa de interés referencial para llevarla a un 6% desde un 5.5%, en una decisión dividida, citando una mayor duración y magnitud de las presiones para la inflación.