La familia de Ana María, de 23 años, la llevó a un hospital privado de Jalisco donde nació su bebé, un varón que requirió de atención especial pero fue víctima de la negligencia médica del lugar y murió días después por quemaduras.
En esa clínica improvisaron una especie de incubadora en una camilla, mantuvieron al bebé debajo de un foco por tanto tiempo que tuvo quemaduras de segundo y tercer grado.
Sus familiares lo llevaron a otro hospital privado, donde los médicos lucharon durante tres días, pero el pequeño murió. Ahora, la familia exige justicia y ya presentaron una denuncia ante la Fiscalía de Jalisco.
